Camino ilusionado de heridas abiertas. Mis frágiles ramas castigadas
por el viento batían tristes por tu ausencia. Nubes de algodón y aroma de tu
pelo bañaban mis pensamientos.
En la inmensa soledad de mis
pasos, una música me llevó hasta ti, sus alas ganaron a la tristeza, sus notas
repicaron muy dentro.
Cruzando los charcos y los
momentos, los tenues rayos del sol se colaron en mi cabeza y te sentí tan
cerca.
Fue solo un sueño, un efímero engaño a la tristeza. Quien quiera que seas, te
intuyo y deseo, desfallezco por tu piel, tu mirada, esa sonrisa que detiene el
reloj de arena.
Vaivén
que me atrapa, cosquilleo que me retuerce, herida de incierto final, mariposa fugaz que vuelas buscando tu lugar.
Universos
paralelos, cuando la razón dicta una cosa y el corazón marcha libre, magnetismo
salvaje de satélite que gira sin detenerse tratando de alcanzarte.

Esto no es una resurrección. Esto es un reinventarse en toda regla. Me encanta Miguel. Enhorabuena. Y no lo dejes. Un beso
ResponderEliminarMuchas gracias por tu apoyo Mayte. Estas cosas animan a seguir ;-)
ResponderEliminarNo sólo la imagen... también la palabra!! Fotógrafo y Poeta!! Precioso...
ResponderEliminarImagen y palabra!! Fotógrafo y Poeta!! Precioso...
ResponderEliminarMuchas gracias Ana, feliz noche!!
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