Sola con sus pensamientos. Sus
viajes en tren recorriendo sombríos túneles de camino a casa eran aterradores.
En ese momento era incapaz de dejar su mente en blanco y él volvía a ocupar sus
pensamientos. El viaje a Italia, los
días de playa, sus paseos por el campo…imágenes que se sucedían de forma
automática. Aún presa de la melancolía, estaba decidida a esforzarse para volver
a disfrutar del presente y de los viajes en tren.
elblogdemaca1
Cada momento cuenta, aprende a disfrutarlo
miércoles, 23 de diciembre de 2015
Próxima estación: Esperanza
En su corto trayecto repasó minuciosamente las palabras a decir. Estaba convencido de que era el momento, esta vez no podía dejarlo pasar. Cuando llegó la ocasión, el miedo al rechazo le volvió a paralizar. De nuevo en el suburbano, una desoladora mueca se apoderó de su rostro tras escuchar por megafonía: próxima estación, Esperanza. No era la suya, al menos de momento.
miércoles, 17 de diciembre de 2014
Tú, sólo tú…
Desear es sentir tu
presencia
El aliento de tu
espíritu
Tu sonrisa vital
Tu alargado cuello
Te veo en las nubes
De mi cielo
En las ramas de los
árboles
Y en la luz del sol
Te siento tan cerca
Aunque nunca llegas
Puedo tocarte
A pesar de la distancia
Sueño con tu brisa
Tu largo cabello
Esa mirada coralina
Que enreda mi cuerpo
Vuela mi pasión
Hacia tu alma
Esa cumbre mística
Altar de mis anhelos
viernes, 5 de diciembre de 2014
Adela
Se
llamaba Adela, tenía cuello de garza, porte serio y elegante y pasaba de los
cuarenta. Él, era su alumno, un chico tímido y retraído, cuyo mundo era la casa
y la escuela. Hasta allí había llegado huyendo de un caótico centro público.
Nada
más conocer a Adela, supo que era una persona especial, de esas que rara vez la
vida te pone en el camino. Pronto, trazaron líneas
paralelas de complicidad. Ella, le quería y disfrutaba como alumno, siempre
callado y abnegado; él la sentía y disfrutaba en cada clase.
Los
martes y jueves, tocaba literatura, eran los mejores días de la semana. Nada
más despertar, sin la ayuda del café, su corazón parecía revivir. Su delgado
cuerpo temblaba presa de la emoción y de sentimientos incontrolables. Las
inflexiones de su voz, su largo cuello y el movimiento de su pelo conseguían
turbarle y estremecerle. Nada podía calmar esa ansiedad.
Entre
Lope de Vega y Shakespeare, nunca había tenido tanto interés por la literatura,
sus clases eran como terrones de azúcar que se entregaban a endulzar su boca y
le hacían perder la noción del tiempo. Tan ensimismado y entregado a la
situación, que a veces dejaba de escuchar e imaginaba estar solo con ella.
A
pesar de ser dos líneas paralelas, él sentía la felicidad del que se sabe
comprendido y amado. Dichoso y agradecido por gozar de una de esas personas que
le había descubierto lo grande y turbador que es amar. Jamás pudo pronunciar
su nombre sin ruborizarse y apenas consiguió charlar con ella un par de veces
fuera de las aulas.
En
una ocasión, le preguntó si tenía novia o salía con alguna chica. Él preso de
la vergüenza fue incapaz de articular palabra. Adela entonces volvió a
sorprenderle deslizando los nombres de dos alumnas que le habían confesado
sentirse atraídas por él. Con un fugaz agradecimiento desapareció turbado
mezclándose entre el resto de alumnos. Antes, ella le relató haber sufrido un
desengaño amoroso que le llevó a cerrar para siempre su corazón.
Dos
años después el azar les volvió a reunir. En una soleada y calurosa mañana
de junio, se volvieron a encontrar. Adela estaba junto al director del colegio
y a la jefa de estudios, nada más verle le regaló un efusivo abrazo por su
magnifica nota en literatura. Eran los resultados de selectividad. Momentos
después desapareció, y solo quedó su recuerdo.
miércoles, 3 de diciembre de 2014
Llegaste tú
Camino ilusionado de heridas abiertas. Mis frágiles ramas castigadas
por el viento batían tristes por tu ausencia. Nubes de algodón y aroma de tu
pelo bañaban mis pensamientos.
En la inmensa soledad de mis
pasos, una música me llevó hasta ti, sus alas ganaron a la tristeza, sus notas
repicaron muy dentro.
Cruzando los charcos y los
momentos, los tenues rayos del sol se colaron en mi cabeza y te sentí tan
cerca.
Fue solo un sueño, un efímero engaño a la tristeza. Quien quiera que seas, te
intuyo y deseo, desfallezco por tu piel, tu mirada, esa sonrisa que detiene el
reloj de arena.
Vaivén
que me atrapa, cosquilleo que me retuerce, herida de incierto final, mariposa fugaz que vuelas buscando tu lugar.
Universos
paralelos, cuando la razón dicta una cosa y el corazón marcha libre, magnetismo
salvaje de satélite que gira sin detenerse tratando de alcanzarte.
miércoles, 2 de julio de 2014
Mi Retiro
En pleno centro de Madrid hay un magnífico lugar donde aislarse del bullicio de la gran ciudad. El parque de El Retiro es un lugar ideal para pasear, comtemplar bellos árboles, fuentes y surtidores. Las primeras noticias que nos llegan de este parque se remontan a la época de los Reyes Católicos, fundadores del Monasterio de los Jerónimos, cerca del cual había unos aposentos reales conocidos como "El Cuarto". Durante el reinado de Felipe ll esta zona se convierte en lugar de "retiro" y recogimiento religioso, de ahí viene el nombre del parque.
Si cualquier rincón del parque es fuente de inspiración, yo me quedo con los alrededores del Palacio de Cristal, con su estanque, surtidor y frondosos árboles. Si estas allí, solo tienes que dejarte llevar...
lunes, 7 de abril de 2014
Memorias de África
Llegó
el momento. El sol comenzó a acariciar las montañas y el paisaje se tornó
amarillo cálido. Una luz africana y una brisa cálida nos conecto en segundos.
Fuimos dos náufragos en un mar desierto, dos almas perdidas en la inmensidad de
la noche.
Sentí
las ramas de tus brazos a mí alrededor y un instante de felicidad sacudió mi
cuerpo. Tus destellos nublaron mi vista y turbaron mi espíritu. Pronto este
paraíso celestial se difuminó como lo hacen los sueños y ahora sólo guardo este
recuerdo de ti.
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